lunes, 5 de septiembre de 2011

Perdido entre Mafalda y el Manneken Pis

Muchas calles del casco histórico de Bruselas aún conservan el nombre con el que los habitantes las identificaban en la antigüedad. En aquel entonces, no existían los GPS y los mapas estaban vedados al común de la gente. Seguramente,  los visitantes que franqueaban las puertas de la antigua ciudad amurallada, al preguntar a los locales por una dirección recibían como respuesta la forma en que éstos conocían a la ciudad. Es decir, haciendo referencias a la actividad que se desarrollaba en el lugar, a un personaje que habitaba en la misma, a un accidente topográfico o a una construcción edilicia. Con el correr de los años, las denominaciones populares se transformaron en nombres oficiales y hoy podemos caminar -entre otras- por la calle del Mercado de las Hierbas (Rue du Marché aux Herbes/Grasmarkt), la calle del Obispo y la calle de los Rengos (Rue del Evêque/Bisschopstraat, Rue des Boiteux/Kreupelenstraat), la calle de las Arenas (Rue des Sables/Zandstraat) o inclusive por la calle del Hospital (Rue de l’Hôpital/Gasthuisstraat)

Sin embargo, las actividades que dan vida a las calles céntricas bruselenses lejos están de representar lo que sus nombres señalan. Uno puede vivir en un muelle sin tener vista a un canal (Quai aux Briques/Baksteenkaai), o vivir en la calle del Circo (Rue du Cirque/Circusstraat) en donde los únicos malabaristas son los borrachos que a veces se tambalean por la madrugada. 

Coloquialmente, los habitués del centro han rebautizado el nombre de algunas arterias. Al referirse a ellas lo hacen en relación a la actividad que hoy en día las identifica, omitiendo, de este modo, mencionar el nombre oficial que las remite a su pasado. Asi tenemos por ejemplo que las calles del Mercado de los Quesos o la calle de los Carniceros (Rue du Marché aux Fromages/Kaasmarkt, Rue des Bouchers/Beenhouwerstraat), hoy sean conocidas como la calle de las Pitas o la calle de los Restaurantes.

Rue du Marché aux Fromages -Kaasmarkt - o Calle de las Pitas

Rue des Bouchers - Beenhouwersstraat - Calle de los Restaurantes
Bruselas, al ser una ciudad bilingüe, identifica el nombre de sus calles en francés y en neerlandés. Y, para aumentar el embrollo, treinta y una de sus arterias céntricas fueron bautizadas con el nombre de distintas historietas de fama mundial. Los bautismos se realizaron hace algunos años y a modo de homenaje, por lo que los nombres oficiales de las calles no fueron cambiados.

-¡Estoy perdido! –me confesó un turista desplegando un mapa e implorando ayuda- Me dijeron que ésta era la calle del Manneken Pis, pero ahí veo un cartel que dice calle Mafalda.
-Permítame explicarle: Oficialmente, usted se encuentra en la Rue de l’Etuve, o en Stoof Straat, depende del idioma que prefiera o de la lengua que mejor maneje. Extraoficialmente usted se encuentra en la calle Mafalda y turísticamente en la calle del Manneken Pis. Así que, si desea llegar al icono bruselense por antonomasia, siga caminando por la calle que recuerda a la ingeniosa, irreverente y reflexiva Mafalda

La flecha que señala el camino se encuentra debajo de los carteles.

4 comentarios:

  1. Hay que ser bastante inteligente para vivir en la capital europea, obviamente. Una pequena critica: dejaste los nombres neerlandofonos o los pusiste en el segundo rango. (Me ahorro las explicaciones historicas, jeje)
    Muy bien, speculoos, quiero mas dulce de leche!! Doe zo voort! An B.

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  2. Gonzalo, hermoso relato. Se nota tu conocimiento de la ciudad (lo comprobé en carne propia) que no sería posible sin un gran cariño hacia sus calles y su gente. ¿Para cuando un acto de sinceramiento de las autoridades locales? Bruselas necesita de una "Calle de los borracchines pishadores de veredas". En Neerlandés o en Francés debe quedar mucho más lindo. Abrazo grande.

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  3. "Rue des Pisseurs Bourrés? Porqué no?
    Gonzalo, siempre un placer un leerte.
    Lástima que se nos coló como un comentario comunitario, no?
    En esta ciudad un día van a llevar a juicio a algún pobre tabernero que en el baño haya puesto "papel higiénico" sólo en francés.
    Por suerte, Gonza, tu obra amplía horizontes y no lo contrario.

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