El término “amigo” en Facebook esta tergiversado.
Esto no es ninguna novedad. Varios son los autores que han escrito sobre el
tema ponderando las virtudes de aquello que en realidad implica ser amigo.
Hay activistas dentro de la misma red
que abogan por el cambio de dicho vocablo. Entre las propuestas tenemos la de cambiar
el término amigos por el de conocidos o contactos, e inclusive la creación de grupos con nombres específicos
y diferenciadores. En todo caso, será muy difícil para Facebook complacer a sus
750 millones de usuarios con un término diferente al de “amigo” y que a la vez identifique y englobe a la lista de 130 amigos promedio que posee cada usuario.
En esa lista, por lo general conviven verdaderos amigos (presentes y pasados),
colegas y ex colegas de trabajo, del colegio, del club, miembros de la familia
(cercanos y lejanos), conocidos y desconocidos.
Mientras tanto, el lenguaje en
permanente evolución, acuñó frases como “Lo
tengo en el Facebook”, o “Somos
amigos en Facebook”. Ellas implican que existe una relación, de amistad o de
cercanía, que se alimenta por canales diferentes a los que estábamos acostumbrados.
Dicho fenómeno ha llevado a varios académicos a investigar la influencia de Facebook
en la manera de comunicarse y en el comportamiento de sus usuarios. Por ahora,
ninguna de estas investigaciones puede afirmar una verdad que refute a toda
crítica.
Algunos de estos estudios señalan que
las personas que utilizan Facebook son socialmente más activas. Basan su
afirmación en que el usuario se ve expuesto en un solo lugar a su completo mundo
de interacción social, hecho este que lo obliga a una permanente adaptación,
que en definitiva sería positiva. Otros estudios, en cambio, afirman lo
contrario. Acusan a la red social de producir aislamiento, tristeza,
inseguridad y narcisismo.
Lo cierto es que el fenómeno que
comenzó entre los estudiantes de la Universidad de Harvard, y que pronto se
expandió a otras universidades y colegios secundarios, hoy engloba a hombres y
mujeres de distintas franjas de edad originarios de casi todos los rincones del
planeta. En Argentina y en Bélgica, el porcentaje de población que se encuentra
en Facebook supera el 40%.
Como todas las cosas, existe un costado
positivo y otro negativo. Personalmente, me ha brindado muchas alegrías reencontrarme
con personas que fueron muy importantes en mi pasado y saber que hoy se
encuentran a un click de distancia. Además, ahora existe la posibilidad certera de guardar contacto con alguien con el cual se compartió un agradable momento y (a no ser por la
existencia de la red social) la incipiente relación se hubiera apagado tras haber intercambiado las tarjetas personales y uno que otro email.
Humanamente hablando, estoy de acuerdo
en que sentarse a tomar un café o compartir una cena con un amigo es mucho más
enriquecedor que mirar treinta fotos en treinta segundos; pero, observar esas
fotos o enterarnos de que un amigo se encuentra en el medio del África y en
consecuencia desearle suerte a través de dos líneas, es un simple hecho que reactualiza
la amistad, o el contacto, dependiendo del grado de relación que una a los
usuarios en cuestión.
Sin embargo hay que tener cuidado. Muchos
usuarios, especialmente adolescentes, sienten la necesidad de incrementar esa
lista de amigos para sentirse socialmente aceptados y consumen horas de sus
vidas viendo lo que hacen sus amigos/contactos. Eso ha llevado a que hoy en día
existan enfermedades tales como Facebook Depression o Fatiga de Internet. Llegando a casos como los de Inglaterra,
en donde una reciente encuesta señala que para los ingleses es más importante
tener Facebook que retretes… o lo que es más grave aún, de los 1082 amigos Facebook de Simone Back, ninguno
intervino para impedir su suicidio; el que previamente anunció en su estado: “Me tomé todas las pastillas, pronto estaré
muerta, chau, chau a todo el mundo”.


Grande Gonza...no puedo dejar de leerte! Un autre grand merci
ResponderEliminar...en todo caso voto por los retretes! me parece que con tanta vida virtual la gente pierde la noción de lo que es verdaderamente importante y real. Si esa chica hubiera enviado una carta escrita a mano, la reacción de la persona que la hubiera recibido hubiera sido diferente.
ResponderEliminarrealmente para pensar....¿es la indiferencia el resultado de la publicación de tantas cosas superfluas?
ResponderEliminarHola Gonza, muy bueno lo que escribiste.- Recién me entero que tenés este blog, voy a leer las otras notas y te las comento.-
ResponderEliminarComparto tus conceptos, que a pesar de las distancias y del tiempo, este medio te vuelve a conectar con otras personas que de mayor o menor medida, son importantes a lo largo de nuestras vidas.- Igualmente me gusta mucho más la relación face to face, en la cual dialogar con una amigo no tiene precio y enriquece como persona.- Por ende me encantaría que nos reunamos nuevamente para afianzar los lazos de amistad que perduran en el tiempo.-
Te mando un gran abrazo y dale mis saludos a Virginia.- Te felicito otra vez y espero que nos veamos pronto.-